Cáncer de hígado
Cirugía en cáncer de hígado
El hígado es, junto con los riñones, el encargado de la detoxificación de fármacos y otras toxinas del organismo, así como de hormonas. También tiene un papel fundamental en la digestión, ya que produce la bilis, que posteriormente se almacenará en la vesícula biliar y es imprescindible para la absorción de las grasas.
Además, es fuente de energía porque acumula glucógeno (una de las formas en las que “guardamos” el azúcar) y tiene un importante papel en la coagulación de la sangre.
Sus múltiples funciones hacen que un fallo en su funcionamiento provoque graves prejuicios en la salud del paciente, ni que decir tiene una neoplasia. En general la mejor opción para tratar el cáncer de hígado consiste en una resección (extirpación del tumor con cirugía). Sin embargo, la intervención elegida y la cantidad de tejido que será extirpado dependerá de la gravedad del tumor, el porcentaje de tejido que esté afectado, si hay o no diseminación y el estado de salud general del paciente.
Tanto por la importancia del órgano como por lo delicado de la intervención, es necesario contar con un equipo multidisciplinar (que incluye al menos cirugía general, gastroenterología y oncología ) que trabaje de forma conjunta por la salud del paciente.
Los diferentes tipos de células del hígado pueden formar varios tipos de tumores malignos (cancerosos) y benignos (no cancerosos). Además, en función de cual sea su origen hablaremos de tumores primarios (ocasionados directamente en el hígado) o secundarios (propagados desde otra parte del cuerpo como el páncreas o el colon. En este caso, se dice que el cáncer ha hecho metástasis).
¿Qué tipos de cánceres de hígado primarios distinguimos?
En lo que a los cánceres de hígado primario concierne distinguiremos entre:
- Carcinoma hepatocelular (generalmente cuando hablamos de cáncer de híado nos referimos a este, que es la forma más común de cáncer de hígado en adultos)
- Colangiocarcinoma intrahepático (cáncer de conducto biliar)
- Angiosarcoma y hemangiosarcoma (cáncer en las células que revisten los vasos sanguíneos hepáticos)
- Hepatoblastoma (poco común. Afecta principalmente a niños)
El estadío en el que se detecta el cáncer es clave para su pronóstico: Si se detecta en un estadío temprano hablaremos de eliminar el cáncer mediante cirugía, sino, el camino a seguir será diferente.
Existen diferentes abordajes para la eliminación, cuando es posible:
- Ablación por radiofrecuencia.
- Ablación por microondas.
- Extirpación de hígado. Se extirpan las partes del hígado donde hay tumores y la parte del tejido sano que lo rodea.
- Electroporación irreversible
Dependiendo de la extensión y localización de la enfermedad en el hígado también podríamos realizar cirugía laparoscópica.
Además del abordaje quirúrgico se puede realizar un abordaje medicamentoso, tanto con terapia dirigida, como los anticuerpos monoclonales o los inhibidores de cinasas, o los tradicionales quimio y radioterapia.
En algunos casos será posible la extirpación completa del tumor y con ello la curación, en otros, cuando la afectación del órgano o la diseminación sean mayores, los esfuerzos irán dirigidos a mejorar la calidad de vida del paciente.
Artículo validado por el Dr. Juan Carlos Meneu, Jefe de Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo en Hospital Ruber Juan Bravo (Quironsalud) y Director Médico en Oncocir. Especialista en Cirugía General, Aparato Digestivo de Trasplante de Órganos (European Board Certified). Profesor Titular de Cirugía en la Universidad Europea de Madrid
Bibliografía
- Mulita F, Lotfollahzadeh S.Intestinal Stoma. StatPearls Publishing LLC.
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