Redes sociales y “medical crowdsourcing”. Una herramienta a disposición de los cirujanos y pacientes
Las redes sociales son un componente necesario de la práctica quirúrgica, se acepte o no. Su uso y expansión, es inevitable. Y por tanto el dilema, no es “usarlas o no”; se trata de “cómo usarlas”.
Comunicación entre profesionales
No hay duda de que una de las formas más poderosas en las que las redes sociales afectan la realidad es mediante la creación de comunidades de discusión en tiempo real, sobre cualquier tema, en cualquier momento, de manera global, instantánea, y si se quiere, de forma anónima o privada.
Esta herramienta de comunicación, interacción y coordinación se puede trasladar directamente a la medicina, y en particular a la cirugía. Como cirujanos, nuestra cultura se ha basado (y sigue haciéndolo) en estas formas de obtener conocimiento, educación y calidad: planes de tratamiento multidisciplinar compartir casos y experiencias en Congresos, discusiones en sesiones clínicas etc...Un claro ejemplo son las sesiones semanales o mensuales de morbimortalidad que realizamos con nuestros colaboradores con el objetivo de corregir los defectos detectados en los procedimientos diagnósticos y terapéuticos.
Por lo tanto, las redes sociales, proporcionan esta opción de intercambio de conocimientos e información a través de la red. Por este motivo, disponemos de multitud de plataformas online de intercambio de conocimiento, de formación y intercambio de opiniones o lo que ha venido a denominarse “medical crowdsourcing”; es decir compartir experiencia y poner en práctica lo aprendido en tiempo real, de nuestros compañeros en casos de difícil solución, mediante el uso de un chat o un blog.

Comunicación con los pacientes
Resulta evidente la capacidad de contacto instantáneo con nuestros pacientes que ofrecen las redes sociales. Este hecho cobra gran relevancia si consideramos que de media, un paciente dedicará 2 horas al año a las consultas con su médico, mientras que el tiempo que dedica a comunicarse con otras personas son 5000 horas/anuales. Sin embargo, en un estudio reciente en el que se preguntaba a los pacientes sobre la claridad de las informaciones expuestas en Internet, el score alcanzado era 3,2/10.
Es decir, existe un amplio campo de mejora en la interacción y accesiblidad con nuestros pacientes, y en realidad, el límite para su uso, es nuestra propia imaginación. A través de las redes sociales, podemos aconsejar, notificar asuntos o noticias de última hora en relación a su enfermedad y educar a nuestros pacientes.
Investigación campañas y marketing sanitario
Finalmente, en estos tres ámbitos, tambien juegan un papel fundamental las redes sociales. Podemos realizar encuestas , seguimiento a los pacientes, e incluso, financiar estudios de investigación o epidemiológicos.
En suma, las redes sociales, también han venido para quedarse. Y representan una herramienta, que bien utilizada, aporta un potencial al ejercicio de nuestra profesión, que no debemos despreciar.
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